CORAZÓN ADENTRO
I
En lo alto de Viento Libre había una casa llamada La Dama de las Camelias, era
Mi casa Paterna,
Inmensidad de madera con corredores donde los vientos llegaban a jugar con los
Helechos, los lirios y las astromelias.
Abuela Alba Rosa sabía de memoria los ruidos de la casa, despedía con euforia a
Los amigos cuando entraban a hurtadillas a recoger sus pasos
Y conversaba largo con ellos
Los habitantes de la casa solían zarpar en la nave de los sueño, naufragar en la
Modorra de las Tardes
Abordaban trasatlánticos que atravesaban a veces la sala de la casa, depositaban
Junto a la lumbre sus pesadillas de hierro.
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